El cofla de Catriel

Una bitácora de sueños, sentires y otras yerbas desde Catriel, "Puerta norte de la PATAGONIA ARGENTINA".

HOY QUIERO OIR ESTA MUSICA...LA COMPARTIMOS?

11 octubre 2006

Por la memoria ( 12 de octubre)

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos?. Los que allí vivían, ¿no existían?. Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos? Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía?
Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón. Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India. Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua.
El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe.
Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.

Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.
Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho. En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas. Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones. Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos.


Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza. Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo? En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro. ¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?
Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
¡Nosotros seremos cada vez más!
¿Con qué mujeres? -preguntó el jefe indio.
Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower

Texto de: EDUARDO GALEANO


Amutuy Soledad (Vámonos)


Ahí están recordando la conquista de ayer

Con mi propia bandera me robaron la fe

Los del Remington antes y sus leyes después

Pisotearon mis credos y mi forma de ser

Me impusieron cultura y este idioma también

Lo que no me impusieron fue el color de la piel


Amutuy soledad,

que mi hermano me arrincona sin piedad

Vámonos, que el alambre y el fiscal pueden más

Amutuy sin mendigar


Ahí están festejando bajo el sable y la cruz

¡Cómo me despojaron sin ninguna razón

Sometiendo a mi raza en el nombre de Dios!

¿Con qué ley me juzgaron? ¿Por culpable de qué?

De ser libre en mi tierra o ser indio tal vez

¿Qué conquista festejan, que no puedo entender?


Amutuy soledad,

que mi hermano me arrincona sin piedad

Vámonos, que el alambre y el fiscal pueden más

Amutuy sin mendigar,

vámonos sin mendigar.




Arte digital: El Cofla

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7 Comments:

At 12 octubre, 2006 05:48, Blogger pegatina said...

La historia de la humanidad está hecha a base de desgarradores genocidios que dejan de manifiesto la parte irracional y animal que llevamos impresa....y, esa constante e infructuosa lucha que se produce en cada uno de nosotros por desprendernos definitivamente de ella.

Gracias por poner la otra parte de la Historia.

Jorge Luis Borges acertó con su frase!.

Un abrazo.

 
At 12 octubre, 2006 06:02, Blogger pegatina said...

Me olvidé:
esas fotos, en su mudez, reflejan el dolor y el llanto de la tierra que se ve despojada de aquello que produjo y, desde el pasado parecen pedirnos, al menos, un "mutatis mutandis"...una recalificación moral de aquello que no debió haber sido!

 
At 13 octubre, 2006 13:40, Blogger DudaDesnuda said...

Diálogo entre los ángels de la película "Las alas del deseo"

Cassiel: - Un tiempo después los ciervos se batieron en la orilla, Después, la nube de moscas y la cornamenta, como ramas, río abajo. Sólo la hierba volvió siempre a enderezarse creciendo sobre los cadáveres de los gatos salvajes, jabalíes, búfalos. ¿Recuerdas cómo una mañana surgió de la sábana, con la hierba pegada en la frente, el ser a nuestra imagen, el bípedo esperado largo tiempo y, como su primera palabra fue un grito? ¿Fue “aj”, “oh”, o un simple gemido? Por fin pudimos reírnos de éste hombre por vez primera y, de su grito y de la llamada de sus sucesores, aprendimos a hablar.

Daniel: - ¡Una larga historia! El sol, los rayos y truenos del cielo y, abajo, en la tierra, los fuegos, las cabriolas, las danzas, los signos, la escritura. Después uno se salió del círculo y corrió derecho hacia delante. Mientras corría derecho, virando a veces, tal vez por el júbilo, parecía libre y pudimos reírnos con él. Pero luego, de repente, corrió en zig-zag y las piedras volaron. Con su fuga empezó otra historia, la historia de la guerra. Hoy dura todavía.

Besos angelicales

 
At 14 octubre, 2006 00:13, Blogger mi otro yo said...

Todo esto fue un post en un tiempo pasado n mi.PEro sigue siendo mis pensamientos de hoy y sin dudas que seguiran siendo los de un mañana.
...fecha para protestar,dicernir, quejarse y preguntar por qué. Hoy los gobiernos organizan festejos indignos. Las marchas de repudio son ignoradas por los medios y los conquistadores se celebran en los libros escolares. Y me pregunto conquistadores de que? Por qué festejar el día de la raza?.. Tal evocación no significa una fiesta sino el fin de la cultura indígena, de costumbres y civilización. Para mí se debería festejar el 11 se octubre como el último día de la libertad del pueblo indígena. Como el de los q´om rebautizados tobas por los españoles...
Y si la palabra masacre irrumpe no dan ningún crédito a esto, en el colegio jamas dijeron ni dicen que la conquista de América fue el mayor genocidio de la humanidad. Nadie transmite la destruccion de grandes culturas y de ciudades magnificas. Aparecen la mentira,la traición,el sometimiento,laesclavitud y la imposición a una religión extraña y despues se supone que hay que festejar?


Te dejo un beso enorme

 
At 14 octubre, 2006 00:15, Blogger mi otro yo said...

me olvide de decir que Eduardo Galeano y su libro " las venas abiertas de America Latina" me dejaron cientos de pensamientos y me encanto.

Besos de nuevo

 
At 14 octubre, 2006 12:29, Anonymous Alfredo said...

«Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver...»

Estimado don Cofla Satelital, de mi mayor consideración: eso que dice Galeano sigue siendo igual, como se puede comprobar si uno acompaña en calidad de circunstancial 'cicerone' a algunos europeos de paso por aquí, que dan el gracioso espectáculo de no querer reconocer los inequívocos rasgos 'aindiados' de algunos argentinos, atribuyéndoles 'origen europeo' a personas que uno sabe tienen algún wichi o mapuche entre sus abuelos (¡¡??). O sea, el escritor de ciencia ficción español López de Palacios Rubios, autor intelectual del "Requerimiento" ese (si no me falla la arteriesclerosis) ha hecho escuela. Para estos amables gringos itinerantes, excelentes personas por lo demás, gran parte de los argentinos no existe como en realidad es, sino como ellos opinan que tendrían que ser.

Ahora bien: lo descripto es el reflejo de la secular convicción común a muchos seres humanos de ser la propia cultura la 'verdadera', siendo las demás algo así como 'anormales'. No es exclusivo de los europeos: entre los pueblos sojuzgados por la conquista también hubo gente así, lo que explica por qué un aventurero cualquiera podía, en pos del oro, encontrar aliados aborigenes para conquistar América. A veces, prometían 'sacarles de encima' a otros, y algunos fueron tan ingenuos que imaginaron poder servirse de unos conquistadores 'descartables' (imaginate "Hernán Cortés Prestobarba Excel, made in Extremadura") para libertarse de otra esclavitud. Cuando advirtieron su error, era tarde. Otros genocidios en otras partes del mundo y otros tiempos han seguido más o menos la misma lógica. Esto de Colón Colón y su hijo Cristobalito es apenas un episodio más, la parte que nos toca de las peores conductas humanas. Los espejitos importados son muy lindos, pero si los queremos comprar es bueno averiguar quién los fabrica ;-).

Saludos

 
At 15 octubre, 2006 01:57, Blogger el flaquito said...

Se me hace difícil responder a cada uno de los que ha opinado sobre este puñado de ideas.
En realidad me enorgullece presentir la presencia de ustedes en palabras que enriquecen un debate que puede ser tan arduo y difícil.
Pegatina desde su lógica hispanidad pero su enorme humanidad.
Duda trayendo a Winders (así se escribe?)…haciéndome pensar si es que hacemos una historia de la guerra o una guerra de la historia…y plantearme: ¿Cuándo comprenderemos que es posible generar otra historia?
MI OTRO YO, con ese espíritu reivindicativo. Gracias por mencionar “Las venas…”, también es muy clarificadora en muchos otros sentidos la trilogía de: “Memorias del fuego”.
Por ultimo, la claridad y sapiencia de Alfredo, a quien agradezco enormemente su paso por mi pagina, aunque le aclaro que para los amigos no soy ni “satelital” ni “de Catriel” soy nada mas que “ El Flaco”, así, sencillito y de alpargatas.
Es muy cierto lo que Alfredo menciona en su exposición, aunque (perdón por el atrevimiento) es incompleto.
No solo los europeos nos ven como quieren vernos, sino que muchísimos de nosotros nos vemos como nos ven los europeos. Llamémosle tradición cultural, llamémosle aculturación, transculturación, deformación educativa…pero es la triste realidad. En mis treinta y pico de años en esta tierra patagónica he tratado con muchísima “gente de la tierra” que reniega de sus antepasados y sus raíces. Como una forma de poder “pertenecer” de sentirse “occidental y cristiano” sienten su ser nativos como una afrenta, y tu bien has de saber que normalmente no utilizamos la palabra indio en forma de alabanza sino por el contrario como un insulto.
Todo esto es un tema más que arduo. Solo el tiempo y la maduración de la conciencia de los pueblos puede llegar a poner las cosas en su justo lugar relativo, ya que lograr un justo lugar absoluto sabemos que es algo imposible, mas aun en esta sociedad globalizada en la que ya no compramos espejitos de colores sino TV de plasma para que nos laven el cerebro con mejores imágenes y sonido Sound Run.

Para todos y cada uno un enorme abrazo patagónico y por ende americano

 

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